Reseña Historica 
El Hogar de la Medalla Milagrosa fue fundado el 27 de noviembre de 1927 en la ciudad de David, bajo la guía de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, con el propósito de brindar protección y cuidado a niñas en situación de orfandad, abandono y extrema pobreza.

A lo largo de su historia, la institución ha evolucionado para responder a las necesidades sociales de cada época. En 1957, gracias a la gestión de Sor María Medina, se amplían sus servicios con la construcción de nuevas instalaciones, permitiendo ofrecer internado, educación y apoyo integral a la niñez y juventud. Sin embargo, a partir de 1975, debido a cambios económicos, el Hogar se enfoca exclusivamente en la atención de niñas en condición de vulnerabilidad.

Durante más de 99 años de servicio, el Hogar ha acogido a más de mil niñas y adolescentes provenientes de diversas regiones, incluyendo comunidades de difícil acceso y la Comarca Ngäbe Buglé, brindándoles formación integral basada en valores, educación, salud y acompañamiento psicosocial.

Hoy, el Hogar de la Medalla Milagrosa continúa siendo un referente de apoyo y esperanza en la provincia de Chiriquí, comprometido con el desarrollo integral de niñas y adolescentes, muchas de las cuales han logrado convertirse en profesionales que aportan activamente a la sociedad.

Asimismo, el Hogar de la Medalla Milagrosa expresa su profundo agradecimiento a todas las personas, fundaciones y benefactores que, con generosidad y compromiso social, han contribuido al fortalecimiento y crecimiento de esta noble obra. 

De manera especial, se reconoce el valioso apoyo de Don Emanuel González Revilla, quien hizo posible el traslado al nuevo hogar ubicado en Nuevo San Carlitos, mediante la gestión del terreno y el respaldo brindado para la construcción de las casitas que hoy albergan a nuestras niñas y adolescentes.

De igual forma, se agradece a la Asociación de Apoyo del Hogar Medalla Milagrosa en David, Chiriquí por su importante colaboración en el equipamiento de las casitas, así como a los distintos donantes y personas solidarias que han aportado significativamente al bienestar y funcionamiento de la institución.

Extendemos también nuestro reconocimiento a la Fundación Sus Buenos Vecinos, actualmente Fundación Banco General, por sus valiosos aportes durante más de siete años, contribuyendo de manera constante al funcionamiento y sostenibilidad del Hogar, permitiendo continuar brindando atención integral, protección y esperanza a niñas y adolescentes en condición de vulnerabilidad.